Tanto aquellos que han sabido remangarse y llenarse las manos de lodo para buscar entre el agua sucia la preciada pepita de oro, como un puñado de gurús de la economía con visión realista, ambos –insistimos- han sabido ver que esta crisis era más pertinaz que las precedentes y, además, presumía de duradera, contumaz y compleja.
A todo ello se añade que, en esta ocasión, la sequía económica indica que urge la necesidad de cambiar el modelo de negocio que gasta la mayoría por otro más innovador y productivo, a la par que con miras no tan cortoplacistas, sino sostenibles en el tiempo.De todas las luces vertidas para salir bien parado de este bache, nos quedamos precisamente con el último apunte: esta crisis le esta pidiendo a voces un cambio de estrategia empresarial a muchos, que no se limita a reducircostes y aguantar el tirón hasta la siguiente curva ascendente del mercado, sino que va más allá de la propia crisis. En este sentido, 2010 puede ser la fecha en la que se vea el final del túnel –fuera de nuestras fronteras ya están mirando el arco por el retrovisor– o puede ser el último jalón a alcanzarhasta llegar a la salida pero, sea cual sea la distancia que queda por recorrer para ver la luz, lo fundamental es haber conseguido salir indemnes y, mejor aún, con la lección aprendida. De momento lo que hemos visto es que este 2009 ha propiciado los recortes en las empresas TIC en materia de marketing, comunicación y publicidad, amén de otros departamentos, además de la caída, en unos casos y absorción en otras, de históricos que, salvo algunas honrosas excepciones, avanzaban erráticos en un sector voraz como el nuestro. Adiós a 30 años de trayectoria de 3Com, que ahora se integra en HP, condolencias a la extinta Nortel Networks y así podríamos seguir con unadocena más de corporaciones que en su época dorada aportaron mucho al sector.En cualquier caso, la fórmula mágica no se consigue sólo con desearla y menos cuando los grandes son aún más grandes y temibles que antes (léase Oracle o Hewlett-Packard, por ejemplo). Por si alguien hace caso de losconsejos de la competencia, el presidente de Blusens nos da su receta en la sección de “La otra cara de”: “Sumar al trabajo más trabajo y saber acertar con el producto estrella del momento”. Para dar con lo segundo, otro consejo: “Ser capaz de pillar todas las olas que vienen”.
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